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Artículo de Laura Baselga: Cómo enseñar finanzas y no morir en el intento

Martes, 18 Junio 2019
Artículo de Laura Baselga: Cómo enseñar finanzas y no morir en el intento

Motivar para aprender

 

En el último número del periódico de Alumni DBA, se ha contado con la participación de la profesora de Deusto Business School, Laura Baselga, con la realización de un artículo bajo el título: Cómo enseñar finanzas y no morir en el intento. Baselga cuenta las estrategias que ha desarrollado para incentivar, animar y motivas a sus estudiantes, de este modo, favorecer el proceso de enseñanza y aprendizaje.

 

A lo largo de mi no muy larga carrera académica, he tenido que impartir clases de finanzas a diferentes colectivos: alumnos de primero recién llegados del instituto; estudiantes de máster procedentes de diversas disciplinas; y alumnos de cursos de especialización en finanzas con mucho interés en la materia.
Como esto último no ha sido lo más habitual, he tenido que ir desarrollando, por puro instinto de supervivencia, una serie de estrategias para tratar de motivar, incentivar, animar, y favorecer el proceso de enseñanza-aprendizaje de esta materia.
 

A continuación, me dispongo a enumerar algunas de las tácticas que considero, han tenido más éxito:
La metáfora: La metáfora es un recurso que contribuye a que algo conocido nos sirva de nexo para entender lo nuevo. Por ejemplo, quizás el elemento más identitario de las finanzas es el interés compuesto ('compounding' en inglés), gracias a que los intereses son productivos junto con las aportaciones de capital, podemos ahorrar anualmente 5.000 euros y acumular al cabo de 20 años más de 270.400 euros si nuestro coste de oportunidad del capital es del 8%. En palabras del mismo Einstein: «Compound interest is the eighth wonder of the world. He who understands it, earns it... he who doesn't... pays it». Esta octava maravilla refleja que los intereses crecen de manera exponencial y este crecimiento geométrico no solo se da en los intereses. Por ejemplo, en la película 'Pay it Forward' ('Cadena de Favores') estrenada el año 2000 y dirigida por Mimi Leder, se narra la historia de un niño que, con motivo de un trabajo de fin de curso en el que se les pedía una pequeña contribución para 'cambiar el mundo', ideó un sistema mediante el cual alguien elegía a tres personas y les ayudaba a conseguir algo (algo importante) a cambio de comprometerse a ayudar a otras tres. Digamos que la película nos muestra un crecimiento exponencial del 'bien'. Con este ejemplo trato de hacerles ver que el crecimiento exponencial no se limita a los intereses, que se puede aplicar a multitud de situaciones como el crecimiento demográfico o el bacteriano entre otros.


Como la vida misma: Hay tantas situaciones de nuestra vida cotidiana que nos pueden servir de referencia para explicar conceptos financieros que no podemos desaprovechar la oportunidad. Este es el caso del coste de oportunidad. En finanzas, como en la vida, el coste de oportunidad es el coste inherente a la toma de decisiones. Al tomar una decisión renunciamos a los posibles resultados de haber tomado decisiones alternativas. Los economistas y financieros solemos decir: «there’s not such thing as a free lunch». Esta frase, popularizada por Robert Heinlein en su novela de 1966 The Moon Is a Harsh Mistress y más tarde por Milton Friedman, podría traducirse como 'nada es gratis'. Para mostrar este concepto en un escenario conocido les suelo proyectar la escena de 'La Sirenita' ('The Little Mermaid', 1989) en la que Ariel, la protagonista, firma un contrato con la bruja del mar en el que ella se convertirá en humana a cambio de su voz, y con el inconveniente de que ya no podrá ver más a su familia. La propia Bruja le ilustra «life’s full of tough choices, isn’t it?». Lo cual es una gran verdad, una gran lección. El coste de oportunidad lo podemos aplicar a todas las decisiones de nuestra vida, no solo las económicas. Nos va a acompañar en cada una de ellas; siempre.


Las series y las finanzas: en un artículo publicado en el blog 'Aprender para Enseñar', ya explicaba las lecciones que podían extraerse en cuanto a riesgo y rentabilidad en una escena de la popular serie 'Juego de Tronos' (David Benioff y D. B. Weiss; 2011). Las series nos ayudan a conectar con el alumnado, a motivarles y a captar su atención. El caso de 'Juego de Tronos', que casi todos conocen, genera bastante expectación.
Por ejemplo, no puedo dejar de mencionar a los Lannisters y su lema 'A Lannister always pays his debts' para hablar de rating o calificación crediticia de deuda. Otra serie a la que suelo recurrir es 'Silicon Valley' (Mike Judge, John Altschuler y Dave Krinsky; 2014) que narra las peripecias de unos emprendedores en Silicon Valley. En una escena de la segunda temporada se puede ver al protagonista manteniendo una conversación con su accionista principal (el clásico empresario que ha dado 'un pelotazo') que le cuenta cómo fundó su compañía, 22 años atrás, cuando estaba valorada en 1.2 billones de dólares siendo su capitalización actual de 1.4 billones de dólares. El protagonista mentalmente calcula la rentabilidad efectiva anual, siendo esta menor que la ofrecida por un activo sin riesgo, incluso por debajo de la inflación, a lo que el empresario y accionista responde: «sigue entrando dinero en la cuenta corriente ¿no?» evidenciando su carencia de las nociones más básicas de finanzas.


Simplifica y ganarás: Por último, siempre trato de simplificar el mensaje en la medida de lo posible tratando de buscar las palabras que contribuyan a que la información parezca más sencilla. Muchos conceptos en finanzas con su nombre ya les asustan; démosles nombres inofensivos. Por ejemplo, para descontar flujos de caja ('cash flows' en inglés) usamos una tasa de descuento que denominamos coste de oportunidad del capital. Esta tasa, es la rentabilidad mínima que se debe exigir a un proyecto de inversión debido a su riesgo. Yo les explico el concepto, les cuento todos los nombres técnicos; pero el que más utilizo es 'r pequeñita', o cuando las clases son en inglés, 'Little r'. ¿Qué daño puede hacer 'Little r'? Para mí, es una forma de proporcionarles un espacio seguro de lenguaje asequible.
Y de esta forma es cómo, recurriendo a metáforas, a situaciones de su vida cotidiana, a series y películas conocidas; tratando de transmitir un mensaje claro y sencillo; procuro llegar a su zona de desarrollo próximo para construir los cimientos
 

Referida por: Deusto Busines Alumni
Fuente: Deusto Business Alumni