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Eduardo Trancho Olabarri: Se deben tomar decisiones con visión de futuro, los objetivos evolucionan
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Eduardo Trancho Olabarri: Se deben tomar decisiones con visión de futuro, los objetivos evolucionan

Lunes, 4 Febrero 2019
Eduardo Trancho Olabarri: Se deben tomar decisiones con visión de futuro, los objetivos evolucionan

Vivencias internacionales

 

Esta es una de las entrevistas que viene realizando Deusto Business Alumni, dentro de su plan de trabajo de impulso a la internacionalización, con antiguos alumnos que estén desarrollando su carrera profesional en el exterior para publicar en sus soportes de comunicación. En esta ocasión, os ofrecemos la realizada a Eduardo Trancho Olabarri, promoción 2010, asesor fiscal de Van Campen Liem, que vive en Luxemburgo.

 

Tras finalizar mis estudios me incorporé al equipo de derecho fiscal de Garrigues (oficina de Bilbao), que en septiembre de 2014, me dio la oportunidad de participar en un secondment de seis meses en una firma luxemburguesa perteneciente a Taxand (red internacional de firmas independientes especializadas en fiscalidad). Fue una experiencia muy enriquecedora, tanto profesional como personalmente.


Reconozco que esta decisión fue una de las más complicadas que he tomado en la vida. Fue un proceso decisorio muy complejo, dado el coste de oportunidad (profesional y personal) que suponía dejar Bilbao. No obstante, siempre me había apetecido tener una experiencia profesional internacional en el ámbito de la fiscalidad internacional y todo apuntaba a que era un buen momento para ello.


En septiembre de 2015 regresé de nuevo a Luxemburgo, esta vez como empleado local. El aterrizaje en Luxemburgo fue un poco complicado al inicio, pero rápidamente me integré e hice un buen grupo de amigos. Luxemburgo es una plaza financiera muy importante en Europa y es una ciudad muy internacional.


Actualmente trabajo como asesor fiscal en Van Campen Liem, despacho especializado en fondos de inversión. Mi trabajo está relacionado con la estructuración internacional de fondos de inversión y sus vehículos de inversión (principalmente private equity). Esto me ha permitido desarrollar mis conocimientos en materia de fiscalidad internacional y de regulación financiera.


Estoy muy muy contento en Luxemburgo, tanto en el ámbito profesional como el personal.


El primer obstáculo es determinar el objetivo de la internacionalización y elaborar una “estrategia de internacionalización”. Debes preguntarte por qué deseas una experiencia internacional, fijarte unos objetivos profesionales y personales concretos (dentro de un horizonte temporal) y elaborar una estrategia con las acciones a implementar para alcanzarlos.


En este contexto, es importante determinar a qué tipo de empresa te gustaría unirte y encontrar el canal adecuado para transmitir tu CV y discutir sobre la oportunidad profesional. Creo que herramientas como LinkedIn ofrecen una oportunidad interesante para esto. En DBS somos unos privilegiados porque Deusto Business Alumni nos facilita esta tarea.


Otro obstáculo importante, para todos aquellos que trabajamos en profesiones con alto contenido normativo es determinar cómo podemos adaptarnos a la normativa del país de destino y cómo demostrar a nuestro potencial nuevo jefe que nuestro perfil es interesante y que aportamos algo diferente de los locales.


Nunca olvidaré el consejo que un socio de fiscalidad internacional en Garrigues me dio al respecto: “lo importante es saber formular correctamente la pregunta, entender cuáles son los factores clave de la transacción. Si la pregunta está bien formulada la respuesta es fácil de encontrar”.


Creo que es importante una buena formación académica, un espíritu crítico y ganas de descubrir cosas nuevas, además de fijarse unos objetivos.


Un aspecto muy importante, que a veces es difícil de gestionar desde la distancia, es cuidar nuestra red de contactos locales. Un contacto, sea profesional o personal, vale un tesoro.


Debemos sentirnos orgullosos de nuestro sistema universitario y de nuestra universidad, porque tenemos un nivel académico elevado y una capacidad de reflexión muy buena, mejor que en muchos países de nuestro entorno.


Nuestra formación universitaria española generalista, es un aspecto positivo, pues aporta una mayor visión global, aunque también nos limita dado que no desarrollamos determinados aspectos en detalle. Pero considero que el cuarto año se debería dedicar íntegramente a una especialización.


Poder crear una especialidad en el área de contabilidad/fiscalidad/control de gestión, en la que se ofrezca una formación de alto nivel en contabilidad (PGC, normas internacionales, normativa bancaria, etc.), fiscalidad y control de gestión, en línea con los requisitos del ICAC para auditores. Importante impartir determinadas asignaturas en inglés y fomentar las prácticas internacionales.

 

Salir de la zona de confort


Trabajar en el extranjero es una experiencia profesional y personal estupenda para tener vivencias fuera de tu zona de confort.
Se deben tomar decisiones con responsabilidad y visión de futuro, teniendo en cuenta que los objetivos son dinámicos y evolucionan. Sin miedo a contactar a gente que pueda ayudarles y, sobre todo, que no tengan miedo a equivocarse.


Desde que vivo en el extranjero, cada vez que hago escala en un aeropuerto en un viaje de trabajo, no puedo evitar mirar si hay vuelos con destino Bilbao y, si tengo tiempo, acercarme a la puerta de embarque. Varias veces me he encontrado con amigos que no veía desde hace años!


Viviendo en Luxemburgo he descubierto que la fonética griega se parece mucho a la española. Así que no hay que asustarse si en la cola de una tienda crees escuchar hablar castellano a los del al lado y no entiendes nada. No tienes problemas de oído, es griego! En un vuelo a Atenas con la compañía griega me quedé dormido y al despertarme casi me da un síncope al ser incapaz de entender su “castellano”.
 

Referida por: Deusto Business Alumni
Fuente: Deusto Business Alumni