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Entrevista a Angel Toña, Exconsejero de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno vasco (Pr.1975)
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Entrevista a Angel Toña, Exconsejero de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno vasco (Pr.1975)

Viernes, 3 Mayo 2019
Entrevista a Angel Toña, Exconsejero de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno vasco (Pr.1975)

En el periódico de Deusto Business Alumni ha salido publicada la entrevista realizada a Angel Toña, Exconsejero de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno vasco (Pr.1975).

"La misión del profesor no es enseñar todo lo que sabe, sino despertar el interés del alumno"

 

¿Qué recuerdos guardas de tu paso por la facultad?
¡Tantos!, 5+1 años como alumno y doctorando, y más de 40 como profesor, así que he vivido la Universidad desde 1969, año en el que la entrevista -dura- con el Padre Bernaola me dio el plácet para estudiar, hasta la actualidad.
Como alumno, años de transición política, años potentes. Además de la exigencia de los profesores y de la Universidad, propia de los tiempos, recuerdo bien las primeras huelgas contra la dictadura, y, sobre todo, la expulsión en tercero de ocho compañeros de la promoción por ser identificados como rebeldes contra el padre Bernaola, por habernos negado a entregar las llamadas “memorias” de tercero y dos exámenes, en las fechas impuestas. Todos ellos buenas personas, por citar a uno de ellos, Ramón Flecha, hoy un reconocido catedrático de Sociología en la Universidad de Barcelona, con el que sigo manteniendo una buena relación.
Terminamos la carrera menos de 30 alumnos, entre ellos, solo tres compañeras. Nos seguimos llevando muy bien entre los que podemos vernos, somos amigos y eso ha quedado marcado en nuestra historia personal.
Como profesor… empecé el año 1977, de ayudante en Contabilidad Financiera en el segundo curso de carrera, con Alfredo Gil. ¡Qué hombre!, luego ya como titular. En 1985 pasé a dar clases de Contabilidad de Costes y de Organización y Dirección de Empresas, y a partir de 1991, de Relaciones Laborales, época en la que también presenté mi tesis doctoral. En los últimos quince años, clases de Ética de la Empresa, en nuestra Facultad; materia que siempre me ha “perseguido” intelectualmente. También impartí cursos en la Facultad de Derecho, y en la de Sociología y Ciencias Políticas, de la que fui Decano entre los años 2000/2002. Y siempre con dedicación parcial y compaginando con diferentes actividades empresariales, profesionales y de voluntariado.

 

Dobles grados, formación dual…pero ¿crees que los alumnos salen preparados en relación a las exigencias que tienen las empresas? ¿Qué incluirías?
Están muy bien los dobles grados y la Formación Dual, nuestro mundo exige cada vez más conocimientos en más áreas y también exige compaginar estudios con actividad profesional; esto es algo que debemos hacer posible en toda nuestra vida laboral.
Echo en falta materias y competencias interdisciplinares, que nos enseñen a preguntarnos sobre el sentido de lo que hacemos, generar capacidad de análisis de lo que ocurre en nuestro entorno social, político y económico; competencias que nos ayuden a desarrollar un criterio propio y crítico.


Con el aumento creciente de las mujeres en puestos directivos vamos a conseguir cosas positivas, ¿qué mejoras crees en tu opinión que se van a lograr?
Vamos a obligarnos a mejorar en capacidad de corresponsabilidad en las tareas familiares, en conciliación y flexibilidad para hacer compatible, posible y viable la vida personal y familiar, y aprenderemos de las mujeres que, con menos tiempo, se puede hacer, al menos, lo mismo. Ganaremos en lo que nos aportan las mujeres: sensibilidad, capacidad crítica y algo que parecemos olvidar los hombres: asimilar que los cuidados mutuos y familiares son cosa de dos.
Mi experiencia con las personas del género femenino que he conocido trabajando, es que son más competentes, dan menos vueltas a los asuntos, sin dejar de profundizar en ellos y nunca eluden su responsabilidad profesional. Me irrita el hecho de que sean consideradas de segunda en relación con los hombres. Y que demasiadas empresas sigan viendo en una mujer joven que su embarazo resulta negativo para la empresa. Es así, pero es intolerable.


¿Qué consejos les darías a los alumnos cuando salen al mercado laboral?
Que busquen trabajo en actividades que les gustan, que no se empeñen en trabajar en grandes consultoras, o Fondos de Inversión o multinacionales, que identifiquen bien sus vocaciones e intereses, que no piensen en trabajar donde más les pagan, sino en donde más a gusto se encuentren. Que, si pueden emprender, lo hagan, porque seguro que les irá bien y serán más felices y dueños de su vida. Y que las empresas medianas y pequeñas, la industria y la economía real, es muy atractiva, aunque parece que no nos preparan para eso.
Que sepan salir de círculos cerrados y conocer el mundo, aprender idiomas y otras culturas.


¿Cómo crees que asumen los nuevos alumnis los valores transmitidos durante sus estudios en DBS?
Trato de ser crítico y poco convencional, así que la primera respuesta a esta pregunta es que no creo que se inculquen suficientemente valores tan importantes como la solidaridad, saber situarse en el lugar del otro, abrirse a los demás. Y hay que hacer un esfuerzo mayor en inculcar estas aptitudes.
Los valores más asociados al desarrollo de competencias para el trabajo, como la cultura del esfuerzo permanente y la superación, la capacidad de trabajar, esas siguen siendo potentes en nuestra Facultad, y son nuestro gran valor, valor que hay que seguir cultivando en los jóvenes.
En definitiva, capacidad de ser más interdisciplinar en el aprendizaje, de interesarse por otros campos, por la sociedad y por los demás, son valores a trabajar más. Pero nuestros estudiantes son envidiables por la formación y la capacidad de trabajo que incorporan a su vida.


La educación cambia con la transformación digital y las nuevas generaciones, ¿qué consejo le darías a un profesor que comienza a dar clases en la facultad?
Han cambiado los tiempos, nosotros supimos de la existencia de la fotocopiadora al final de la carrera y no existían los ordenadores personales. Todo era apuntes a mano, o con ciclostil.
Ahora, con la incorporación del mundo digital y todas sus oportunidades, ya no necesitamos soportes físicos; el año pasado mis alumnos no tuvieron un solo folio de apuntes en papel, pero lo verdaderamente importante es que el profesor sepa que su misión no es enseñar y menos mostrar todo lo que él sabe. El mundo del conocimiento y la agregación ilimitada de datos con el Big Data, puede dar al traste con el humanismo. Es ahí, donde la relación profesor-alumno es insustituible.
La misión es despertar en el alumno el interés por la materia y que vaya conociendo de qué manera puede aprender por su cuenta. El profesor, ahora, debe ser un soporte en el camino del aprendizaje del alumno. Si quiere y despierta interés por nuestra materia, el alumno puede llegar mucho más lejos que el docente. Porque lo que se estudia sin motivación, más allá de obtener nota, se olvida al día siguiente de aprobar la materia.

 

¿Cuál es su visión sobre Deusto Business School y su proyección futura?
La DBS tiene una potente seña de identidad, sus alumnos son muy trabajadores y con capacidades de trabajar en equipo, además de los conocimientos y habilidades que desarrolla.
No sé si podemos hacer mucho más, me gustaría que en la DBS no sólo tuvieran entrada las empresas, también el sector no profit, el sector público, las competencias de servicio a la sociedad, con un sentido profesional. Nuestros conocimientos no sólo están al servicio de las empresas privadas. En una sociedad abierta, deben estar al servicio de lo que esa sociedad nos demanda.
Hemos cumplido 100 años, cumpliremos muchos más, y esperemos que en el segundo centenario se reconozca a la DBS por su aportación a la sociedad en su conjunto.


¿Cómo ves el desarrollo de Alumni DBA en estos últimos años? ¿cómo valoras la importancia de su existencia con relación a los antiguos alumnos y a la facultad?
En los últimos ocho o diez años, toda nuestra facultad ha sufrido muchos cambios. Después de unos años de cierta confusión, hoy ya la veo estructurada, con mucha actividad, en la que uno ya no sabe si el organizador es la Facultad o Alumni, esto es muy importante, porque se da una imbricación en la que nos complementamos. Seguimos estando orgullosos de pertenecer a este colectivo. Al principio, cuando “desapareció” la Universidad Comercial de Deusto nos produjo cierta zozobra, porque seguimos sin ver clara la distinción entre la DBS y la Facultad. Creo que los cambios, también de nombre, han sido necesarios y oportunos. Si avanzamos, cambiamos, y todo cambio nos aporta una oportunidad. La hemos aprovechado.
 

 

Referida por: Deusto Busines Alumni
Fuente: Deusto Business Alumni